Sí, de vez en cuando me gusta soltar la indignación que voy acumulando con el paso del tiempo. Adoro leer, eso no es ningún misterio para nadie, pero odio cuando ocurren ciertas cosillas a las que creo que las editoriales deberían prestar más atención. Vamos a ver si coincido en alguna con vosotros:

Cambio de edición a media saga:

¿Por qué? Creo que podría comenzar cada apartado lanzando esta pregunta. Os juro que no consigo comprender el motivo que lleva a las editoriales a cambiar el diseño de las cubiertas en el tercer o cuarto tomo. ¿Quizás será para refrescarla volviendo a editar los títulos ya publicados? Eso sería una razón económica reavivando de nuevo las ventas, aunque acaba por llenar las redes sociales de usuarios intentando deshacerse de los ejemplares pasados para intentar hacerse con la colección completa con un mismo estilo.

Por favor, nos gusta tener la colección completa con un diseño único que encaje en nuestras estanterías y nos transmita algo diferente a la desesperación. En serio, a mí me puede llegar a molestar tanto tener una saga con diferentes diseños en sus cubiertas que, a veces, sencillamente no la compro.

Títulos que se distorsionan tras su traducción:

¿Es tan complicado poner el título que eligió su autor? Puedo llegar a comprender que un doblaje televisivo deba adaptarse para que el movimiento de los labios encaje con las palabras. Es un arduo trabajo ante el que yo me quito el sombrero, debe de ser un reto considerable en algunos casos, pero… ¿es necesario modificar el texto para plasmarlo en un libro?

Comprendo que algunas palabras puedan resultar más atractivas que otras y el objetivo principal es vender libros, pero a veces incluso se pierde la gracia si aparece una continuación cuyo título original hace un juego de palabras con el primer tomo y resulta que en su traducción ese juego desaparece.

Erratas y faltas de ortografía:

Por suerte, no he tenido muchos encontronazos con libros que presenten estos problemas. Aunque recuerdo una vez en la que las comas no existían y antes de un punto se repetía la última vocal. Este tipo de errores me sacan de contexto enseguida, como si fuese un resorte y conste que TODOS nos podemos equivocar, no somos perfectos, eso lo sé, pero jo… hay algunos demasiado cantosos.

Cancelación de sagas:

Esto es lo peor de lo peor. Cuando nos sumergimos en una historia, nos enamoramos de sus personajes, nos asaltan las dudas y ¡ZASCA! No publican su continuación.

No soy una experta en dirigir una editorial y soy consciente de que nos encontramos frente a un negocio y si este no da dinero ¡NO SIRVE! Pero es tan triste que nos quedemos con la miel en los labios a la espera de ver cómo concluye la historia que tanto nos ha gustado… Creo que debería de intentarse poner solución de algún modo, aunque sea por respeto a los lectores. No sé, una tirada más pequeñita o su publicación en e-book… Algo que nos quite la espinita.

Pegatinas en las portadas.

¿Son necesarias? Está bien mostrar los ejemplares vendidos o el precio del libro, sí eso está bien. Sin embargo, eliminar algunas de estas pegatinas puede volverse una odisea, porque, seamos sinceros ¡NO NOS GUSTAN!

En este apartado quisiera quisiera hacer especial mención a la tienda Casa del libro, pues hace uso de unas pegatinas que se eliminan con una facilidad increíble y no dejan residuos de pegamento. ¡BRAVO!

Utilizar las portadas de las películas.

No. Lo odio. Cada vez que tardo un tiempo en hacerme con un libro, sale la peli y ¡PLOF! Cambio de portada por la de la película que en la mayoría de casos ni siquiera tiene que ver con lo que cuenta el libro. 

Por suerte, las editoriales van siendo conscientes de que esto no gusta demasiado y optan por poner la imagen de la película con una sobrecubierta que podemos quitar y tenemos debajo la portada original… ¡SORPRESA!

Existen otro montón de cositas para destacar sobre este tema, aunque lo dejaremos para otro artículo y así, entre medias, hablar de cosas que no nos indignen. A fin de cuentas, el mundo de la literatura tiene maravillosos caminos por explorar.

¿Coincidimos en algo? ¿Qué es lo que más odiáis vosotros? ¡Os leo!

Besitos ^^.