Es difícil, por no decir imposible cumplir esta lista a rajatabla. Nos encanta leer y disfrutar cómodamente de nuestro ratito especial donde dejamos de ser nosotros para sumergirnos en la piel de otro personaje. Aun así, es mi obligación dejaros esta lista de tips para poder mantener nuestros libros en el mejor estado posible. La pregunta es, ¿cuántas de estas cosas cumplimos? ¡Vamos al lío!

No comer ni beber cuando estamos leyendo:

¿A quién no le encanta picotear una chocolatina o bebernos un cafecito con espuma mientras leemos una novela? Creo que todos lo hemos hecho alguna vez, de hecho la mayor parte de las fotografías literarias que nos encontramos salen decoradas con preciosas tazas de té o café al lado… ¡Cuidado! Si algo nos cae en las páginas nos tocará un disgusto, en mi caso os aseguro que lloraré como una enana.

Es preferible lavarse bien las manos y haber merendado antes de sumergirnos en una lectura. De este modo podríamos evitar percances inesperados. Sin embargo, confieso solemnemente que, aunque pueda parecer una travesurilla, es demasiado tentador tomar algo mientras lees. El simple hecho de escuchar a un personaje saboreando un café ya me da ganitas, ¿a vosotros no?

Uso del libro:

¿Os habéis dado cuenta que la mayoría de veces sacamos los libros de la estantería colocando el dedo encima y tirando? ERROR. Nunca lo hagáis de ese modo, pues con el paso del tiempo los cantos se van desgastando y pueden llegar a rasgarse.

Otro punto importante es no abrir el libro demasiado. En mi caso esto lo cumplo a la perfección porque me da pánico que el lomo se dañe, pero conozco gente que lee abriendo el libro a 180º, o incluso más, porque lo dejan totalmente doblado como si de una libreta de anillas se tratara. Eso es casi sacrilegio. Las páginas pueden llegar a soltarse y darnos un gran disgusto. Lo ideal para evitarlo es abrir lo suficiente para poder leer con comodidad, es decir, 90º.

También he leído que se recomienda colocar los libros de forma vertical en las estanterías. Confieso que a mí me resulta imposible hacerlo porque no me entrarían todos. Además, algunas baldas quedan súper bonitas con los libros en horizontal, eso sí, la torre no muy alta para que el libro inferior no cargue demasiado peso y se pueda deformar. Personalmente, os puedo asegurar que en mi colección no se ha deformado ninguno, al menos de momento.

Marcar el libro:

Sé que existen un montón de marcapáginas preciosos con formas, relieves… ERROR. Utiliza siempre un marcapáginas plano y finito para que no deforme tus libros. Esto va relacionado con la tradición de meter flores u hojas para que se sequen dentro de nuestras novelas favoritas, el concepto es precioso, pero dañamos el interior del libro demasiado pues toma forma y lo sometemos a algo externo que puede tintar de amarillo las páginas que roce.

Ni que decir tiene que nada de rotuladores, bolígrafos, doblar las esquinitas o incluso post-it. Sí, los pos-it son algo que está súper de moda para señalar frases o escenas, pero dejan residuo de pegamento sobre las páginas. Sé que es algo muy radical y que muchos de vosotros disfrutaréis dando vida a vuestros libros mientras marcáis los pasajes favoritos, yo, personalmente, seguiré disfrutando con mis post-it de colores.

Transportar un libro:

Sobre todo en vacaciones es típico coger nuestra lectura actual e irnos a la playa o la piscina. ¿Dónde lleváis el libro? Puede que también lo transportéis para llevarlo a casa de un amigo, a pasar un finde a un hotelito o para leer en el tren. La pregunta vuelve a ser la misma: ¿dónde lleváis el libro? Cuidado porque en los bolsos, maletas o macutos, las esquinas pueden verse afectadas con facilidad. Lo mejor en este caso es tener una funda para vuestros libros o plastificarlos.

En mi caso odio el tener un libro plastificado. Desde que era pequeñita lo tengo asociado a los libros de texto y no me gusta nada cómo quedan en mi librería. Pero, hay que admitir que gracias a ese forro, las portadas suelen aguantar muchísimo más.

Sin embargo, yo prefiero fundas para libros. Es algo que se está poniendo de moda y conozco algunas personas que las hacen de forma manual creando auténticas delicias. Os invito a dar un paseo por Facebook o Instagram, os sorprenderéis de las preciosidades que hace la gente.

Hasta aquí este artículo, seguro que existen más recomendaciones para mantener nuestros libros en las mejores condiciones posibles, si conoces alguna, puedes dejármela en los comentarios.

Recuerda que, libro feliz equivale a lector feliz.

Besitos ^^.