A día de hoy la autopublicación va ganando terreno a la editorial tradicional, y es que el concepto de liberad es algo que comenzamos a valorar. Libertad para decidir cómo, dónde, cuándo… En principio puede parecer que nos metemos en un berenjenal de los grandes y es cierto, pero si eres de esas personas que cuidan hasta el más mínimo detalle y que siente su historia como suya y necesita sentir ese control: la autopublicación es la mejor opción.

Ahora bien, gracias a Internet tenemos un montón de recursos y opciones para publicarnos por nosotros mismos que nos pueden otorgar una falsa seguridad. El ansia de alcanzar la meta nos hace saltarnos un montón de pasos que son primordiales y eso es lo primero que te recomendaría: paciencia. Roma no se hizo en un día y si te ha llevado meses o incluso años escribir esa novela ¿qué importan unas semanas o meses más? Lo importante es alcanzar la meta con paso firme y confiando 100% en nuestro producto porque sabemos que lo hemos trabajado.

No debemos olvidar que cuando una editorial tradicional apuesta por nuestro libro hace una inversión en él, inversión que nos tocará hacer a nosotros si optamos por la autopublicación. Queremos un producto bien hecho, un producto profesional y por más fácil que nos lo pinten plataformas como Amazon (con la que solo hacen falta unos clics para tener el libro a la venta), el trabajo previo es necesario para que el lector que llegue a nosotros se quiera quedar.

¿Os ha pasado alguna vez el leer un libro y decir: no vuelvo a leer más a este autor? Que un lector llegue a ti no es difícil gracias a los recursos de los que disponemos hoy en día como por ejemplo las redes sociales, lo difícil es dejarlo tan impresionado que quiera repetir. En el mundo literario existen millones de historias y que ese lector te elija a ti por segunda vez es lo mejor que te podría suceder. Eso significa que has llegado a él y ese será nuestro reto.


¿Necesito un informe de lectura o lectores 0?

Una vez terminado tu manuscrito toca comenzar a ponerlo a punto y para ello hay que dejar que otras personas lo lean para poder valorarlo. Es imposible que todo esté correcto, debemos saber que como autores nosotros conocemos la historia al dedillo, es decir, sabemos qué está pasando, si un personaje es rubio o moreno o si se encuentra en la cocina o en el salón de la casa. El caso es ver si está bien reflejado para que los lectores no se pierdan en el transcurso de la trama.

Tenemos dos opciones:

  • Contratar un informe de lectura: Siempre es una buena opción el dejar que un profesional te revise el trabajo. Cuando se trata de tus primeros libros, esta opción es ideal pues te analizarán el arco de los personajes, los puntos flojos/fuertes de la historia y te darán consejos para mejorarla y diseñar todos esos ganchos que harán que los lectores no puedan dejar de leer.
  • Contar con lectores 0: Si tu presupuesto es demasiado ajustado, quizás el informe de lectura lo puedas suplir con un buen círculo de lectores 0 de esos despiadados que no solo te regalen el oído, sino que saquen todos los peros posibles. Los amigos y familiares pueden ser la opción más económica, pero recordemos que lo que queremos es mejorar, por lo que no nos sirve que solo destaquen lo bueno. 

Tú no deberías corregir tu novela 

Como os dije al principio, es relativamente fácil llegar a un lector, pero será imposible hacer que repita si la experiencia que le ofreces no es buena. 

Los errores gramaticales son habituales, no porque sepamos escribir mejor o peor, sino porque como escritores somos incapaces de ver nuestros fallos. 

¿Os ha pasado el leer algo varias veces y no reparar en las palabras? Nuestra memoria hace acto de presencia cada vez que repetimos una acción y nos puede jugar malas pasadas porque no leemos como tal, es algo que apenas percibimos, pero por costumbre saltaremos detalles que nos resultarán imposibles de corregir.

Es por esto por lo que necesitamos a un corrector profesional que nos pula el texto y nos muestre opciones de cómo podría mejorarse. Si dais con un buen profesional puede que al principio os asustéis, pero aprenderéis una barbaridad y vuestro texto quedará genial. No perfecto, pues por muchas correcciones que se hagan, siempre se nos escapará alguna errata rebelde.


Por qué tú no deberías maquetar tu libro

La maquinación es el diseño interior de tu libro, puedes echarle toda la imaginación que quieras para destacar, pero hay ciertos parámetros que deben respetarse para ofrecer una experiencia al usuario con la que disfrutar de la historia.

Existen un montón de tutoriales o programas que te animan a hacerla tú mismo para ahorrar así un dinerito. Mi recomendación es, siempre que puedas opta por un profesional para que ajuste el texto, los márgenes o todos esos detalles que hagan de tu novela brille y destaque. 

Evitemos esos fallos de márgenes escasos o letras súper pequeñas que pierden ventas. El mercado literario es infinito, día a día se publican historias para todos los públicos y de todos los géneros, por lo que es muy difícil hacerse un hueco y lograr que nos elijan por encima de otros autores, no debemos dar razones para que nos descarten. ¡Cuidemos los detalles!


¿Portada profesional o la hago yo?

Es el mejor escaparate que puedes tener: la imagen de tu libro.

Aquí no puedes fallar, un profesional sabrá dar vida a pequeños detalles a los que tú no serás objetivo y serán esos detalles los que llamarán la atención de los lectores que se crucen en el camino de tu historia.

Existen un montón de plataformas online o incluso tutoriales gratuitos en YouTube que te animan a crear tu propia portada y te ofrecen las herramientas necesarias para ello. Sin embargo, por más empeño que le pongamos, a menos que seamos profesionales en el campo, es difícil que captemos toda la esencia y lo hagamos de la forma más correcta.

En mi caso, tengo conocimientos (nivel medio) de diseño en programas como Photoshop y no me animé a diseñar las portadas de mis libros, ¿por qué? Porque en realidad no soy profesional en el campo y necesito que la imagen de mi novela sí lo sea. 

Debemos de ser realistas, a nosotros como lectores nos ha pasado el ver una portada y decir ¡WOW, qué bonita! Tras eso vemos el autor, indagamos en la sinopsis… Pero lo que primero nos entra por el ojo es esa portada, por eso es necesario que cuentes con ese gancho pese a la inversión que conlleve. Porque no lo olvides, no se trata de un gasto sino de una inversión destinada a tu trabajo. 


¿Qué es el ISBN? ¿Es necesario?

El ISBN es un código único, estándar e internacional necesario para su uso comercial. Si tu novela cuenta con él significa que estará presente en las bases de datos a las que acuden los libreros para buscar una obra. Es como su DNI, podrías dar con la novela en cualquier parte del mundo.

Como autor puedes solicitar un ISBN y su precio irá de los 45 a los 95€ Depende de la urgencia o los datos que quieras incluir. En la versión más estándar puedes tenerlo como máximo en una semana.

Si quieres saber más sobre las obras que deben llevar ISBN, descargar formularios…, puedes consultar toda la información directamente en la página de la Agencia Española del ISBN.  

Un dato importante a comentar es que si publicas única y exclusivamente en Amazon, este te ofrece la posibilidad de tener un ISBN totalmente gratuito, claro que solo serviría para esta plataforma. En mi caso suelo hacerlo de modo híbrido, tengo ebook y edición de Amazon con sus ISBN correspondientes, pero también imprimo ejemplares en una imprenta para gozar de mejor calidad y para ellos solicito un ISBN.


¿Dónde autopublico mi libro?

Y ya llegamos al final. Tenemos nuestro manuscrito corregido, maquetado y con una portada preciosa. El producto es bueno y hemos contratado a profesionales que lo corroboran. 

Ahora queda decidir dónde lo vamos a autopublicar, una decisión que no debemos tomar a la ligera pues todo tiene sus pros y sus contras y es algo en lo que hemos invertido mucho tiempo y dinero.

  • Amazon: es muy fácil autopublicar en Amazon y no requiere inversión en ejemplares porque se imprimen bajo demanda. El principal pero que pondría a este método es la edición, las portadas no cuentan con solapas ni con una calidad excepcional.
  • Imprenta: es la opción que más beneficio te dejaría por ejemplar vendido y más opciones te permite elegir para elegir cómo quieres que sea tu ejemplar. Eso sí, necesitas hacer una inversión importante.
  • Empresas de autopublicación: entre ellas destacan Círculo Rojo y Letrame, las cuales te ofrecen servicios profesionales a la vez que la impresión, esto nos puede ahorrar muchos dolores de cabeza porque lo tendremos todo junto, pero no podremos elegir exactamente a los profesionales con los que queremos trabajar y el margen de beneficio será menor.

En definitiva, te invito que pienses en tu futura novela como si fuese un bebé que va a llegar a tu vida. Necesitas preparar el dormitorio, comprarle ropa, adaptar la casa a las que serán sus necesidades… Porque sí, tu libro necesitará un lugar en el que mostrarse al mundo, una cubierta que lo vista y un montón de cambios que como mamá no apreciarás con objetividad, ahí es donde entran en juego los profesionales que te acompañarán en el proceso.

Si quieres más información sobre estos temas o recomendaciones literarias, te invito a que me sigas en instagram @duna_alba